Más de 200 alumnos de la UPV demuestran su talento a once empresas punteras de biotecnología e ingeniería biomédica en el Quédate Bio celebrado en la EAMN

Más de 200 estudiantes y egresados de grado y máster de las carreras de Biotecnología y de Ingeniería Biomédica de la Universitat Politècnica de València (UPV) han podido mostrar su talento a once empresas punteras de biotecnología e ingeniería médica de España, en el evento Quédate Bio, celebrado esta mañana en l’Escola Tècnica Superior d’Enginería Agronòmica i del Medi Natural (EAMN).

Las empresas que han participado en esta  segunda jornada del Quédate Bio, el programa de captación de talento organizado por la UPV, a través del Vicerrectorado de Empleo y Emprendimiento, han sido Altair Soluciones Reales, Ascires, Celéstica, Eiffage Biomedical, Electromedical, Fertinagro Biotech, Imex, IVIO, Quibim, Quirón, Sanilabo.

El evento ha sido inaugurado por el vicerrector de Empleo y Emprendimiento, José Millet; el director de la EAMN, Alberto San Bautista; y el director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII), Jorge García-Serra.

Tras una presentación del evento, se ha organizado una dinámica por grupos, en la que todas las empresas y participantes han podido conocerse y realizar diversas pruebas que las empresas valorarán para poder establecer relaciones laborales con algunos de los estudiantes.

Beatriz Navarro Ventura, estudiante del Grado en Ingeniería Biomédica, explica que ha participado en este evento, “para conocer a las empresas e ir conociendo ya el mundo laboral. También me interesa conocer a otras personas que estudian disciplinas similares a las mías porque hacer contactos es muy importante, ya que no sabes si quizá, algún día, las personas que están en esta mesa, serán mis compañeros de trabajo”.

Por su parte, Gemma Guerrero estudia el Grado de Biotecnología y ha participado en este evento porque le resulta interesante, ya que “estoy en cuatro curso, pronto terminaré la carrera y estoy buscando posibles salidas profesionales y este evento te facilita mucho conocer empresas importantes del sector de la biotecnología”, manifiesta.

El Quédate Bio es un programa de captación de talento que se incluye en el programa Quédate, que puso en marcha la UPV para retener en España el talento formado en sus aulas. Gracias a esta iniciativa, hasta un 67% de los alumnos participantes acabaron contratados por alguna de las multinacionales que acudieron a las sucesivas jornadas.

El éxito de las ediciones anteriores animó en 2018 a los organizadores a programar una sectorial del ámbito bio con los responsables de recursos humanos de  grandes empresas.

Tras el éxito de esta primera iniciativa, este año se ha celebrado la segunda edición, que ha tenido lugar esta mañana en la EAMN con mucho éxito de participación.

 

La UPV arrasa en la competición de biología sintética más importante del planeta

El equipo de la Universitat Politècnica de València se ha proclamado ganador absoluto del concurso iGEM 2018, el certamen de biología sintética más importante del planeta, celebrado en Boston (EE UU) del 24 al 28 de octubre. Han participado en la competición un total de 343 instituciones de todo el mundo, incluidas las universidades más punteras: Harvard, Yale, Oxford, MIT, Cambridge, Imperial College de Londres, Columbia, San Diego, ETH Zurich, Stanford, Munich, Delft, UCLA, Sorbona, Aalto…

Además del primer premio, el equipo de la UPV ha recibido cinco galardones especiales; Mejor Proyecto con Nueva Aplicación; Mejor Software; Mejor Hardware; Mejor Wiki y Mejor Modelado. Nunca antes ningún equipo español había conseguido un resultado como este. Hasta el momento, la mejor marca era la de la UPV de 2016, cuando obtuvo una medalla de oro y dos premios especiales.

iGEM

Printeria, la máquina que imprime en el ADN de una bacteria

El proyecto desarrollado por los diez alumnos de la Universitat Politècnica de València se llama Printeria, un artilugio del tamaño de una caja de zapatos capaz de imprimir en el ADN de una bacteria. Hoy por hoy, está pensado como una poderosa herramienta didáctica, artística y como un sistema de automatización de procesos de laboratorio. Pero a medio plazo, podría servir incluso para imprimir insulina en casa.

Printeria consta de un software, un hardware y un kit compacto de laboratorio. Y, pese a su apariencia, es tan sencillo de manejar como una impresora doméstica. De hecho, cuenta con un sistema de carga de líquidos a la manera de cartuchos de impresora, y como ellos, se sustituyen por recambios cuando se agotan. ”Es intuitivo, es simple, es doméstico y puede cambiar el mundo”.

Como otras revolucionarias impresoras 3D, Printeria tampoco usa tinta como material de impresión, sino una amplia colección de piezas de ADN que, gracias a la tecnología Golden Gate, se ensamblan para obtener diferentes unidades de transcripción, que modifican genéticamente un chasis bacteriano específico.

Printeria para institutos de secundaria y bioartistas

“La idea es que los profesores de instituto puedan tener uno en clase para que los alumnos pasen de la teoría a la práctica y aprendan in situ a modificar organismos genéticamente, empezando por lo básico: añadir fluorescencia a una bacteria o un aroma a menta. Y que, con ello, pierdan el miedo a la biología sintética”, explica Roger Monfort, estudiante del Grado en Ingeniería Biomédica y líder de iGEM UPV.

“Pero tiene más aplicaciones. Printeria permite al bioartista producir sus propias materias primas a partir de organismos vivos. En el bioarte se utilizan bacterias, tejidos, cultivos, etcétera como expresión de multitud de posibilidades creativas. La máquina que hemos desarrollado facilita y democratiza este tipo de arte experimental, puesto que pone al alcance de cualquiera materiales vivos y únicos”, concluye el líder de iGEM UPV.

iGEM

Un equipo multidisciplinar y diverso

Junto a Roger Monfort, componen el equipo de iGEM UPV otros nueve alumnos de diversas disciplinas (Biotecnología, Ingeniería Biomédica, Ingeniería Informática, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Ingeniería Eléctrica y Bellas Artes). Son Adrián Requena, Carolina Ropero, Carlos Andreu, Tzvetelina Ilieva Anguelova, Marc Martínez, Héctor Izquierdo, Blanca Madorrán y Joan Casado. Con ellos han viajado hasta Boston dos de los instructores del proyecto: la ecuatoriana Yadira Boada y el argentino Alejandro Vignoni, ambos doctores en ingeniería electrónica y de control por la UPV.

Al acabar la ceremonia de entrega de premios, el equipo al completo se mostraba exultante. “Estamos muy contentos y muy emocionados. Ha sido una prueba súper intensa y hemos ganado un montón de premios que no esperábamos. Después de tanto trabajo duro y tantas dificultades, al final ha salido”, han explicado Roger Monfort y Joan Casado.

Alejandro Vignoni ha destacado el gran esfuerzo, también económico, que han realizado. “El presupuesto de algunos equipos es muy generoso. Hay enormes diferencias entre unos y otros. Y la abundancia de, por ejemplo, las ejecuciones del norte de Europa contrasta con la calamitosa escasez de recursos de la Europa mediterránea. Nuestro proyecto estuvo a punto de peligrar, por el abandono de patrocinadores y la falta de apoyos”.

La UPV e iGEM

La Universitat Politècnica de València ha participado en iGEM desde el año 2006 con excelentes resultados. Todos los proyectos presentados (siempre en colaboración con el Instituto Universitario Mixto de Biología Molecular y Celular de Plantas, el IBMCP) obtuvieron la máxima valoración del jurado (medalla de oro) y dos de ellos, Sexy Plant, en 2014 y Hype It, en 2016, consiguieron además premios especiales. 

iGEM (International Genetically Engineered Machine) comenzó en 2003 como una competición de verano dirigida a los alumnos del MIT. Un año después, la prueba se convirtió en internacional y, en esta edición, hay inscritos 343 equipos de todo el mundo.

Fuente: UPV

Printeria, la máquina capaz de imprimir en el ADN de una bacteria

Las bacterias son los organismos más abundantes del planeta. Podemos encontrar bacterias en todos los hábitats terrestres y acuáticos: en aguas calientes, en desechos radioactivos, en las profundidades del mar o en el interior de la corteza terrestre. Y gracias al trabajo que están desarrollando diez alumnos de la Universitat Politècnica de València, en un futuro no muy lejano, podremos también modificarlas de forma casera con una máquina sencilla del tamaño de una caja de zapatos.

El artilugio en cuestión se llama Printeria y es el proyecto con el que la UPV competirá en iGEM 2018, el concurso de biología sintética que organiza anualmente el Massachussets Institute of Technology (MIT) en Boston (EE UU). Hoy por hoy, está pensado como una poderosa herramienta didáctica, artística y como un sistema de automatización de procesos de laboratorio. Pero a medio plazo, podría servir incluso para imprimir insulina en casa.

Tan fácil como una impresora doméstica

Printeria consta de un software, un hardware y un kit compacto de laboratorio. Y, pese a su apariencia, es tan sencillo de manejar como una impresora doméstica. De hecho, cuenta con un sistema de carga de líquidos a la manera de cartuchos de impresora, y como ellos, se sustituyen por recambios cuando se agotan. ”Es intuitivo, es simple, es doméstico y puede cambiar el mundo”.

Como otras revolucionarias impresoras 3D, Printeria tampoco usa tinta como material de impresión, sino una amplia colección de piezas de ADN que, gracias a la tecnología Golden Gate, se ensamblan para obtener diferentes unidades de transcripción, que modifican genéticamente un chasis bacteriano específico.

“La idea es que los profesores de instituto puedan tener uno en clase para que los alumnos pasen de la teoría a la práctica y aprendan in situ a modificar organismos genéticamente, empezando por lo básico: añadir fluorescencia a una bacteria o un aroma a menta. Y que, con ello, pierdan el miedo a la biología sintética”, explica Roger Monfort, estudiante del Grado en Ingeniería Biomédica y líder de iGEM UPV.

Printeria para investigadores y para bioartistas

“Pero tiene más aplicaciones. Hemos previsto una versión profesional para investigadores, equipada con un software más completo. Será como tener un laboratorio convencional en un tamaño mini que, gracias a sus opciones más avanzadas, puede automatizar procesos de modificación genética más complejos. Con eso, liberamos al científico de las prácticas más mecanizadas y garantizamos la calidad del resultado puesto que secuencia operaciones que ahora se hacen prácticamente a mano”, añade Monfort.

“Y, por último, permite al bioartista producir sus propias materias primas a partir de organismos vivos. En el bioarte se utilizan bacterias, tejidos, cultivos, etcétera como expresión de multitud de posibilidades creativas. Printeria facilita y democratiza este tipo de arte experimental, puesto que pone al alcance de cualquiera materiales vivos y únicos”, concluye el líder de iGEM UPV.

Puedes ver el vídeo AQUÍ. 

Alumnos de diversas titulaciones

iGEM UPV forma parte de Generación Espontánea, el programa de la UPV que reúne a sus equipos más competitivos e internacionales. El equipo está formado por diez estudiantes de diversas disciplinas: Biotecnología, Ingeniería Biomédica, Ingeniería Informática, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Ingeniería Eléctrica y Bellas Artes. A todos ellos les espera un intenso verano en el laboratorio.

 

La Universitat Politècnica de València participa en iGEM desde el año 2006 con excelentes resultados. Todos los proyectos presentados (siempre en colaboración con el Instituto Universitario Mixto de Biología Molecular y Celular de Plantas, el IBMCP) obtuvieron la máxima valoración del jurado (medalla de oro) y dos de ellos, Sexy Plant, en 2014 y Hype It, en 2016, consiguieron además premios especiales.

 

iGEM (International Genetically Engineered Machine)

iGEM (International Genetically Engineered Machine) comenzó en 2003 como una competición de verano dirigida a los alumnos del MIT. Un año después, la prueba se convirtió en internacional y, en esta edición, hay inscritos 340 equipos de todo el mundo. El concurso tendrá lugar del 25 al 28 de octubre en Boston.

Fuente: UPV

Empresas de biotecnología captan talento en el primer programa sectorial Quédate de la UPV celebrado en la EAMN

L’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Agronòmica i del Medi Natural (EAMN) ha acogido esta mañana el programa Quédate Bio de la Universitat Politècnica de València (UPV), en el que diez empresas de biotecnología han entrado en contacto con más de cien estudiantes de Biotecnología  e Ingeniería Biomética.

Son la segunda y tercera nota de corte más alta de la Universitat Politècnica de València (UPV). El Grado en Biotecnología (12,47) y el Grado en Ingeniería Biomédica (12,42) son titulaciones de gran interés para los estudiantes y, por ese motivo, atraen a los mejores expedientes de la Comunitat Valenciana. Los matriculados de estas carreras cuentan con currículums brillantes, en los que destacan no solo las altas calificaciones, sino también todo tipo de competencias.

Para retener en España el talento formado en sus aulas, la Universitat Politècnica de València puso en marcha hace tres años el programa Quédate (QdaT). Gracias a esta iniciativa, hasta un 67% de los alumnos participantes acabaron contratados por alguna de las multinacionales que acudieron a las sucesivas jornadas. El éxito de las tres ediciones anteriores ha animado a los organizadores a programar ahora una sectorial del ámbito bio con los responsables de recursos humanos de 10 grandes empresas.

 

100 alumnos de expedientes brillantes

En la jornada, celebrada ayer en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (EAMN), participaron 100 alumnos de la UPV, que demostraron su valía ante representantes de Business Initiative Consulting; Electromedical; Igenomix; Medtronic; Fertinagro Biotech; PWC; Quibim; Sakata Seed Ibérica; Tequir I+D+i y Torrecid.

El acto contó con la presencia de José Millet, vicerrector de Empleo y Emprendimiento de la UPV; Alberto San Bautista, director de la EAMN; y Jorge García-Serra, director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales.

 

Candidatos con grandes competencias

Para las empresas, la iniciativa ha supuesto una agradable sorpresa. “Sabíamos que íbamos a encontrar grandes expedientes, perfiles con muchos sobresalientes, pero no contábamos tanto con hallar a candidatos con tantas y tan buenas competencias (capacidad creativa, comunicación verbal, saber hablar en público…). Nos llevamos cuatro CV de estudiantes que pueden encajar perfectamente en nuestra empresa”, han comentado desde Sakata Seed Ibérica.

Para los estudiantes, este primer contacto con el mercado laboral también ha resultado muy enriquecedor, porque les ha abierto los ojos a un mundo de oportunidades profesionales: han descubierto que su talento es muy buscado no solo en laboratorios y centros de investigación, sino también en todo tipo de entornos laborales con altos estándares de calidad, desde grandes consultoras a despachos de abogados.

Ahora solo queda esperar los resultados. Cabe recordar que, de los 100 participantes de la edición del año pasado, 67 se incorporaron al mercado laboral, 44 de ellos con un contrato laboral y 22 a través de prácticas en empresa.

La UPV y Fertinagro crean una cátedra de empresa para desarrollar tecnología de vanguardia en nutrición vegetal

Para dar un impulso al desarrollo de actividades en las disciplinas de metagenómica y metabolómica, el rector de la Universitat Politècnica de València (UPV), Francisco Mora, y el director adjunto de I+D+i de Fertinagro Biotech, Ignasi Salaet, han firmado un convenio de colaboración que crea la cátedra de empresa Fertinagro Biotech de Biotecnología Agrícola. La iniciativa tendrá una vigencia de un año prorrogable, y su director es el profesor del Departamento de Biotecnología Eduardo Bueso.

La metagenómica​ es el estudio del material genético, obtenido directamente de muestras ambientales. Por su parte, la metabolómica es el estudio de los procesos químicos que involucran metabolitos (moléculas pequeñas) presentes en una célula, en un tejido o en un organismo en un momento dado. Esta última nos revela cómo está funcionando el metabolismo de la célula en cuestión o del ser vivo. Ambas disciplinas tienen un enorme potencial, y a día de hoy se han convertido en una herramienta estratégica en distintas áreas de las ciencias de la vida y de la Tierra.

Fertinagro

La cátedra Fertinagro Biotech de Biotecnología Agrícola estará adscrita a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural. Su finalidad será la promoción y el desarrollo de acciones dentro de estas dos disciplinas científicas, para obtener la última tecnología en nutrición vegetal que permita mejorar la calidad de los cultivos con los productos de Fertinagro.

 

Innovación, desarrollo y divulgación en nutrición vegetal

La innovación, el desarrollo y la divulgación son objetivos clave para Fertinagro. Por ello, desde la entidad se impulsa “la cooperación y el trabajo en red con el ámbito académico y el sector industrial, esto nos permite fortalecer y ampliar el avance tecnológico, mejorando nuestros productos y las soluciones para los cultivos”, ha declarado Ignasi Salaet. Con esta cátedra, Fertinagro pretende generar conocimiento y crear sinergias para acercar la comunidad universitaria al mundo laboral.

En esta línea, el acuerdo suscrito entre la Universitat Politècnica de València y Fertinagro contempla la colaboración en másteres y otras actividades docentes, la celebración de encuentros de carácter nacional e internacional y la realización de jornadas de divulgación técnica, tecnológica y artística. También, ofertará prácticas en empresas, la organización de exposiciones y la convocatoria de becas.

En la presentación de la iniciativa, el rector Francisco Mora ha comentado que “lo que firmamos hoy no es una cátedra al uso. Es una colaboración más amplia y completa, con un horizonte a medio plazo, que va a permitir migrar los conocimientos de ciencia básica, en este caso de la biotecnología y la genómica, a la agricultura a pie de calle. Los beneficios de todo ello repercutirán tanto en los alumnos como en la sociedad en general.”

 

Fertinagro Biotech

Fertinagro Biotech, entidad dedicada a la producción y comercialización de nutrientes vegetales, pertenece al conjunto empresarial Grupo Térvalis, fundado en Teruel en el año 1986. Actualmente, Fertinagro es el primer fabricante de fertilizantes de España y líder europeo en la producción y la venta de nutrientes vegetales orgánicos y ecológicos. Cuenta con presencia internacional en Argelia, Argentina, Francia, Italia, México, Portugal, Senegal y Ucrania.

Con 44 patentes, ocupa uno de los primeros puestos en I+D+i a nivel europeo. De hecho, su compromiso con la investigación e innovación le ha llevado a colaborar con los principales centros de investigación y docencia. En esta lista, se encuentra también la Universitat Politècnica de València, gracias a una relación iniciada en 2010 y que ahora se refuerza con la firma de esta cátedra.

 

54 cátedras de empresa

Tras la firma de la cátedra Fertinagro Biotech de Biotecnología Agrícola, la Universitat Politècnica de València cuenta con 54 cátedras y aulas de empresa. Las primeras surgieron en el año 1999 y desde entonces, el Programa Cátedras de Empresa de la Universitat Politècnica de València se ha consolidado. Desde él se potencia la relación entre la comunidad universitaria y el entorno empresarial, lo que contribuye a la formación de futuros profesionales, la transferencia de tecnología y la generación y difusión de conocimiento.

Francisco J. Martínez Mojica, el padre español del CRISPR/Cas, es investido doctor honoris causa por la UPV a petición de la Escuela

La Universitat Politècnica de València ha investido hoy doctor honoris causa al científico Francisco J. Martínez Mojica durante el acto de apertura del curso 2017-2018. El nombramiento es una propuesta de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural. Profesor de Fisiología, Genética y Microbiología de la Universidad de Alicante, Martínez Mojica fue el primero en determinar la existencia de las secuencias CRISPR (Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas, en sus siglas en inglés).

Francis Mojica (Elche, 1963) se licenció en Biología en la Universidad de Valencia en 1986 y, una década después, se incorporó a la Universidad de Alicante como profesor titular. Ha dedicado su carrera a investigar el sistema inmunológico de un microorganismo (Haloferax) que habita en las salinas de Santa Pola. Su tenacidad por averiguar la razón por la que este organismo es capaz de sobrevivir ha derivado en una técnica de edición genética revolucionaria.

Aunque nadie creía que podría ser útil, Mojica y su equipo decidieron seguir indagando. En la actualidad, esta tecnología es empleada en laboratorios de todo el mundo. Y es que, como ha declarado el científico en la rueda de prensa previa a la ceremonia, “si las circunstancias no son las idóneas, pero tienes tesón, buena voluntad y cuentas con el esfuerzo de un grupo de colaboradores, a veces las cosas salen bien”.

 

La erradicación del sida o la malaria está muchísimo más cerca

Cuando Martínez Mojica publicó su hallazgo se desencadenó una carrera internacional para entender cómo funcionaba aquel sistema inmune hereditario que estaba presente en la mitad de las bacterias conocidas. “Lo mío dicen que es un ejemplo”. De hecho, su herramienta de edición genómica, que resume como “un corta y pega genético”, tiene múltiples aplicaciones: desde la identificación de microorganismos patógenos hasta la generación de microorganismos resistentes a virus.

“Lo que implica que se pueden curar enfermedades”. Ya que, como ha expuesto en su intervención, “hoy en día, gracias a las herramientas diseñadas por las bacterias, podemos afirmar que la erradicación de la malaria o el sida está mucho, muchísimo más cerca, y hay fundadas razones para ser optimistas en cuanto al tratamiento y prevención de la retinosis pigmentaria, la diabetes, el cáncer, la distrofia muscular o la miocardiopatía hipertrófica, entre muchos trastornos genéticos”. Pero es que las aplicaciones son tan dispares que incluso abre la puerta al uso de las bacterias como discos duros, ya que son capaces de almacenar multitud de datos codificados en su ADN: por ejemplo, una película entera, fotograma a fotograma.

Pero la eficacia y accesibilidad de la técnica, que “permite editar la información genética de cualquier ser vivo”, también ha reabierto el debate moral. “Porque se puede hacer el bien, pero también travesuras”, ha subrayado Martínez Mojica.

 

Invertir en investigación

“En España, cuando hay problemas de dinero la investigación queda en último lugar”, ha declarado Martínez Mojica. Por ese motivo, el científico pide a las autoridades “que observen la realidad y no miren a otro lado, y que se fijen en aquellos otros países donde la inversión en investigación se ha multiplicado por diez”.

En términos similares se ha pronunciado el rector de la Universitat Politècnica de València, Francisco Mora, en su discurso durante la apertura del curso académico. “Quizá sea el de la investigación el sector en el que existe una mayor contradicción entre lo que se dice y lo que se hace; basta analizar los presupuestos, los públicos y privados, dedicados a I+D+i para comprobarlo. Mientras el conjunto de la Unión Europea invierte hoy un 25% más en I+D+i que antes del inicio de la crisis económica, España invierte un 10% menos”.

Por ese motivo, ha continuado Mora, “nosotros, como equipo rectoral vamos a poner todo nuestro empeño en aumentar los recursos de la UPV, tanto los que provienen de fondos públicos como, especialmente, los que provienen de fondos privados de mecenazgo y patrocinio. (…) Y vamos a ampliar los actuales programas propios de contratos predoctorales y de investigadores postdoctorales, así como fortalecer de forma significativa la capacidad de captación de contratos FPU, FPI y plazas de programas de atracción de talento como Juan de la Cierva, Ramón y Cajal, Beatriz Galindo, Marie Curie, etc.”

El nuevo doctor honoris causa de la Universitat Politècnica de València, que se define como “profesor de universidad y defensor de la educación pública”, continúa en la Universidad de Alicante donde fundó el grupo de investigación Molecular centrado en el estudio de las secuencias CRISPR. Y trabajando en esa misma línea que abrió hace años, mientras su nombre aparece en las quinielas para los Premios Nobel.

Francisco J. Martínez Mojica será investido mañana doctor ‘honoris causa’ por la UPV

Mañana, martes 19 de septiembre de 2017, a las 11 h, tendrá lugar el acto de investidura del investigador Francisco J.  Martínez Mojica como doctor honoris causa por la Universitat Politècnica de València. El nombramiento es una propuesta de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural. Actuarán como padrinos de la ceremonia Ricardo Flores, investigador del Instituto Universitario Mixto de Biología Molecular y Celular de Plantas (CSIC-UPV), y Vicente Conejero, profesor emérito del Departamento de Biotecnología de la UPV.

Francisco J. Martínez Mojica (Elche, 1963) se licenció en Biología en la Universidad de Valencia en 1986 y, una década después, se incorporó a la Universidad de Alicante como profesor titular. Allí fundó el grupo de investigación en Microbiología Molecular centrado en el estudio de las secuencias CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats), de las que fue su descubridor inicial.

 

“La historia comienza en el puerto mediterráneo de Santa Pola”

Mojica supo asignar correctamente a esta secuencia el papel fisiológico que desempeña. Y es que, junto a unas proteínas asociadas, la secuencia forma el sistema CRISPR/Cas que, convenientemente manipulado, sirve para modificar de forma muy específica, precisa y sencilla, genomas de todo tipo, incluido el humano. Las aplicaciones de todo ello en biomedicina y biotecnología son prácticamente ilimitadas.

En 2015, la revista Science lo consideró el descubrimiento del año. Y en 2016, Eric S. Lander, investigador del MIT, publicó el artículo titulado The Heroes of CRISPR, donde reivindicaba la contribución clave de Mojica al hallazgo científico. “La historia comienza en el puerto mediterráneo de Santa Pola”, escribió Lander textualmente. Desde entonces, no han cesado los galardones y reconocimientos a su labor, incluido el Premio Jaime I de Investigación Básica (2016) o el Premio Albany (2017). Mañana recibe su primer doctorado honoris causa, por parte de la UPV.

La UPV aprueba investir Doctor Honoris Causa a Francisco J. Martínez Mojica a propuesta de la EAMN

L’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Agronòmica i del Medi Natural (EAMN), perteneciente Universitat Politècnica de València (UPV), ha propuesto la investidura Doctor Honoris Causa de Francisco J. Martínez Mojica, creador de la  tecnología CRISPR.

Esta mañana, el Consejo de Gobierno de la UPV ha ratificado la propuesta de la EAMN, que cuenta con numerosos apoyos tanto internos como de organismos nacionales e internacionales, por lo que Francisco J. Martínez Mojica será investido Doctor Honoris Causa por esta universidad, el próximo 19 de septiembre.

La tecnología CRISPR consiste en una herramienta, cada vez más utilizada, para editar o corregir el genoma de cualquier célula, incluidas las humanas. Según explica el propio profesor Mojica, sería algo así “como unas tijeras moleculares capaces de cortar cualquier molécula de ADN, de una manera muy precisa y totalmente controlada. Esa capacidad de cortar el ADN es lo que permite modificar su secuencia, eliminando o insertando nuevo ADN. Crispear sería, por tanto, modificar la información genética de cualquier región del genoma, pudiéndose inactivar genes, reemplazarlos, etc”.

Mojica, creador de esta herramienta  de edición genómica considera que es la tecnología más eficaz, barata, específica y fácil de utilizar jamás creada, y defiende todas las expectativas generadas dentro y fuera de la comunidad científica, al considerar que las posibilidades que ofrece son enormes, con aplicaciones que van desde el estudio de defectos genéticos hasta la curación de enfermedades neurodegenerativas y el cáncer.
Precisamente, por la gran aportación de esta tecnología a la humanidad es por lo que desde la EAMN se solicitó la investidura Honoris Causa a la UPV.

 

Los alumnos de Biotecnología de la EAMN podrán realizar prácticas en Innomedyx, Centro de Investigación Traslacional en Medicina, gracias a un convenio de colaboración

L’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Agronòmica i del Medi Natural (EAMN), perteneciente a la Universitat Politècnica de València (UPV), e Innomedyx han firmado un convenio de colaboración por el que los estudiantes del grado de Biotecnología realizarán prácticas en este Centro de Investigación Traslacional en Medicina privado, situado en Valencia, en el Biopolo del Complejo Hospital Universitario y Politécnico La Fe.

Gracias a este convenio, un estudiante de Biotecnología de la EAMN se integrará en Innomedyx para realizar prácticas en un programa científico de Terapia Génica, hasta verano de 2017. Tanto Innomedyx como la Escuela tienen la intención de que este sea el inicio de un intercambio de estudiantes que dure en el tiempo.

Biotecnologia Valencia
Rosa Valenzuela, Directora General de Innomedyx, Alberto San Bautista, Director de la Escuela, y Bárbara Gómez-Taylor, Investigadora de Innomedyx.

INNOMEDYX es un Centro de Investigación Traslacional en Medicina, fundado en España con capital privado, constituido para favorecer la interacción entre la investigación básica y la clínica aplicada. El principal objetivo de INNOMEDYX es la traslación de productos de biomedicina e innovación tecnológica sanitaria, diseñados para el desarrollo de estrategias que garanticen su transformación en la medicina del futuro (diagnóstico avanzado, individualización de la medicina o medicamentos de precisión).

La estrategia de INNOMEDYX es la de definir, validar y evolucionar tecnologías con madurez suficiente para ser licenciados por empresas líderes en el sector llevando los beneficios de los resultados científicos y tecnológicos a la sociedad y a la vez conseguir un buen retorno para sus investigadores.

INNOMEDYX permite integrar los equipos de investigación, la tecnología y la gestión de las enfermedades en un marco abierto de colaboración con los operadores de salud y de transferencia a las empresas.

INNOMEDYX desarrolla su actividad con recursos propios, a través de una red de colaboradores independientes (Comité Científico Asesor Externo) y un clúster de empresas e instituciones públicas y privadas asociadas, entre las que se encuentran universidades, centros de investigación y empresas del sector tecnológico y biosanitario. Gracias a esta colaboración INNOMEDYX está a la vanguardia tecnológica permitiendo desarrollar servicios y soluciones de alto valor.

La Escuela clausura el X Aniversario de los estudios de Biotecnología

L’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Agronòmica i del Medi Natural (EAMN), perteneciente a la Universitat Politècnica de Valéncia (UPV), clausuró ayer, 22 de diciembre, el X Aniversario de los Estudios de Biotecnología, en un acto que contó con la asistencia de la  Consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián.

El acto consistió en un reconocimiento a estudiantes, profesores, empresas e instituciones que han colaborado para impulsar la biotecnología en el ámbito universitario.

Un acto en el que el director de la EAMN, Alberto San Bautista, ensalzó el talento de los estudiantes de la Escuela y agradeció tanto a la Cátedra Bayer como  a la Conselleria de Agricultura que los alumnos “hayan podido realizar prácticas acercándose así al mundo laboral real”.

Alberto San Bautista, director de la EAMN

Además, San Bautista añadió que “la Escuela seguirá apostando por las cátedras de empresa, como consolidación y creación de nuevos másteres como el de Paisajismo e Ingeniería medioambiental. También quiero destacar que este año hemos conseguido el sello Eur-Ace, que homologa a nuestros estudiantes para ejercer en cualquier país europeo”.

Así pues, el primer reconocimiento del acto fue para el Grupo iGEM Generación Espontánea UPV, galardonado por el proyecto Hype-IT en el iGEM 2016, un concurso de biología sintética organizado por el MIT.

Un concurso, en el que como explicó Mónica Gutiérrez, portavoz del grupo, “nuestro equipo y por lo tanto, nuestra Escuela y la UPV, hemos quedado siempre por delante del 90% de los equipos que participan y que vienen de universidades de todo el mundo”.

Equipo iGEM de la UPV.

El acto continuó con un especial reconocimiento a algunos de los profesores que tuvieron una especial implicación en la creación del Grado de Biotecnología como Vicente Conejero Tomás,  Ramón Serrano Salom,  Nemesio Fernández Martínez y  Juan Juliá Igual.

Posteriormente, la Escuela también hizo un reconocimiento Bayer CropScience y a la Conselleria de  Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, por  dar apoyo a programas de colaboración educativa.

Alberto San Bautista, Elena Cebrián y Gabriel Martínez.

El acto finalizó con la presentación de la nueva imagen corporativa de la Escuela, el nuevo blog I AM NATURAL y la campaña de difusión y promoción de los estudios y actividades de la Escuela y, por supuesto, una foto de familia y un brindis navideño.